17 Enero un año del atentado a la ESCAN (escuela de cadetes de policía General Santander)
Por: Manuel Ibarra. (Periodista en formación, columnista y analista de temas militares, de seguridad,criminalidad y orden publico).
Sobre las 9:30 del 17 de enero de 2019
se dio el atentado a las instalaciones de la escuela de cadetes de policía
General Santander; una camioneta Nissan patrol gris de placas LAF-565 modelo
1993, la cual iba conducida por el sujeto identificado como José Aldemar Rojas Rodríguez
ingresa por la guardia colindante con la autopista sur del claustro académico
policial.
La verdad procesal y penal da
constancia que el atentado se dio mientras se efectuaba el registro al vehículo
para permitir su ingreso, el conductor reaccionó acelerando violentamente el
vehículo al interior de la escuela, arrollando a un miembro de la guardia. Ante
la huida, los miembros de la guardia siguieron el carro hasta los alojamientos
del personal femenino donde chocó, haciendo detonar su carga explosiva.
La explosión afectó a varios cadetes
que se encontraban al interior de la escuela, cumpliendo con sus actividades
académicas dentro de su formación como oficiales. Se presume que el objetivo
del atentado con la camioneta era generar una acción de impacto tratando de llegar al patio
de armas, lugar donde se realizaba una ceremonia de distinción a cadetes
antiguos a un personal de Cadetes (Curso 113 de oficiales) y lograr causar una gran afectación contra el personal que estaba en una parada ceremonial de ascensos dentro del curso de oficial de policía.
Del atentado hubo tres teorías iniciales en medio del mar de especulación, seudoanalisis y chismografía mediática: primeramente se decía que era una demostración de fuerza del GAO clan del golfo en aras de llegar con mejores condiciones al sometimiento a la justicia, otros que habían sido disidencias de las FARC que pretendiendo mostrar un poderío militar del que carecen buscaban hacer publicidad armada, y otros la tesis de que era el ELN e incluso se manejo la tesis de que era un atentado paraestatal similar a los que sucedieron en la era Uribe y que seguramente fuerzas oscuras al igual que en 2006 cuando esas mismas fuerzas oscuras paraestatales crearon una matriz de miedo favorable al expresidente y ahora senador simulando atentados de las otroras y hoy desintegradas FARC-EP; buscaron impactar en la emocionalidad del blanco audiencia principal como lo es la opinión pública.
La investigación dio como
resultado que la autoría fue por parte de una célula de milicias urbanas del GAO ELN que tenía su base de
operaciones en la localidad de Usme al sur de Bogotá, célula subversiva dentro de la cual estaba el sujeto identificado Como José Aldemar Rojas
Rodríguez con cédula de ciudadanía es 14'318.507 nacido
el 13 de mayo de 1962 en Puerto Boyacá; quien luego de trazabilidad en cámaras
de seguridad, y cotejos dactilares a los restos de su mano encontrados en el registro tras la reacción y el peritaje criminalístico, se determinó fue el conductor que ingresó a la Escuela
General Santander en el sur de Bogotá a las 9:30 de la mañana de ese jueves 17 de Enero de 2019 en una camioneta gris Nissan Patrol modelo 1993, cargado con cerca de 80 kilos de pentolita el cual es un explosivo militar que resulta de mezclar TNT y pentrita y que explotó causando la muerte
de al menos 21 uniformados y dejó 68 heridos, después de que al término
de una ceremonia de ese claustro académico policial este sujeto
ingresara sobrepasando las barreras de seguridad tras ser sorprendido por
el canino antiexplosivos uno de los controles detectivos de la guardia que alertaron sobre la
presencia de explosivos en ese vehículo, el cual se estrelló contra un
alojamiento femenino de aquella guarnición castrense aunque se manejó la teoría que había sido detonado el carro bomba mediante un sistema electrónico de telemando ya que este explosivo estalla con detonación eléctrica o química como seguramente pretendían hacerlo dejando parqueado el carro en un punto estratégico y haberlo detonado remotamente de no haber sido descubierto el automotor en la guardia y haberse estrellado el conductor contra las instalaciones policiales.
Es claro que para que el ELN adquiriera tal cantidad de un explosivo militar y lo hubiese llevado a la capital, tuvo que haberlo conseguido en el mercado negro bien sea trayéndolo del Ecuador que es una fuente importante en el mercado negro de explosivos militares o en su defecto mediante contactos corruptos en la fuerza pública que hurtan material y se dedican al tráfico del mismo o también recopilando de sus acopios o zonas de apoyo donde regularmente poseen caletas y para transportarlo dados los controles y retenes hubiera que tenido que haberlo ingresado a la capital en aquellos vehículos que no son tan requisables como los vehículos transportadores de alimentos que poseen una estricta cadena de frío a no ser que los hayan adquirido bien sea por infiltrados, penetrados o traficantes de material de guerra enquistados en las fuerzas armadas. Según organismos de inteligencia policial y militar respecto a José Aldemar Rojas alias el "mocho" se sabe que este sujeto era reservista de primera clase había prestado su servicio militar en su juventud y desde hacía varios años hacía parte del frente Domingo Laín del bloque oriental del GAO-ELN, estructura que opera en la frontera entre Colombia y Venezuela y que tiene fuerte influencia en el triángulo del ABC (Arauca, Boyacá y Casanare), región donde ejecutó tareas de seguridad de cabecillas y se especializó en explosivos e incluso en virtud de esa "especialidad" sufrió amputación en una de sus manos cuando impartía instrucción militar años atrás.
A pesar de que la cúpula del ELN se encontraba primeramente en Quito y luego en La Habana en una mesa de diálogos con el estado colombiano primero con el gobierno de Juan Manuel Santos Calderón y continuando luego con el gobierno de Iván Duque en aras de buscar un acuerdo de paz; informaciones datan que este atentado se estuvo cocinando un año antes y para ello la célula subversiva se estableció en el sur de la capital del país para empezar sus trabajos de inteligencia delictiva ofensiva, información que sumado a la fuerte presencia de agitación urbana de los sistemas de apoyo político y de masas del ELN daban cuenta e indicios de que algo se estaba "cocinando", ante lo cual organismos defensores de derechos humanos como defensoría del pueblo como también los organismos de inteligencia dieron cuenta que había intencionalidad del ELN de perpetrar atentados como actos de "publicidad armada" que son típicos en un grupo armado sin capacidad estratégica de derrotar al estado y más aun con necesidad de demostrar peso en una mesa de diálogos y de presionar en el blanco audiencia de la opinión pública la necesidad de que se cedan o se pacten cuanto antes esos acuerdos porque el ELN "estaría cogiendo fuerza" aunque el gobierno como tal sepa que eso no es así.
Es claro que la culpa del atentado y sus consecuencias como lo fueron el fallecimiento de los cadetes entre ellos cadetes extranjeros de intercambio, como el personal herido y los daños a las instalaciones son por parte del ELN, sin embargo en cuanto a responsabilidad del estado esta "tragedia anunciada" se hubiese podido evitar pues una vez expedidas las alertas tempranas lo consecuente era realizar labores de contrainteligencia entre ellas operaciones de seguridad militar que comprende entre ellas la toma de medidas activas y pasivas para la seguridad física de instalaciones que prevengan del sabotaje activo entre ellos los ATENTADOS.
Al momento de la entrada del vehículo cargado con explosivos se puede denotar la confianza del servicio de guardia del claustro académico es decir que pese a que habían alertas tempranas y radiogramas de alerta se pensaba que una escuela de formación no era blanco de atentados haciendo mella en lecciones aprendidas como lo sucedido en la universidad militar nueva granada en el año 2006, habría que ver si en el entendido de lo que es la seguridad física acaso no habían controles ni medidas preventivas como lo hubiesen podido ser el control de acceso para vehículos particulares y sumado a ello una barrera vial a distancia que permitiese que los vehículos particulares que ingresaran a la ECSAN fueran revisados a prudente distancia respecto a las instalaciones estratégicas previo a su ingreso mediante el guía canino, mediante espejo o por revisión manual o electrónica de automotores, ahora bien habría que determinar si por parte de la oficina de contrainteligencia había una lista de vehículos institucionales, del personal docente e instructores, de proveedores y de civiles al servicio de la fuerza que contarán con un sistema de empadronamiento e identificación respectiva que evitara posibles suplantaciones y diera la autorización para transitar por el recinto distinguiéndose a esos vehículos como también a aquellos de confianza para transitar o en su defecto ingresar al claustro académico, también distinguiendo los vehículos particulares no empadronados con la oficina de contrainteligencia de la escuela.
Es claro dentro de las medidas activas que el control detectivo como lo fue
el guía canino fue eficiente en cuanto detectó la presencia de
explosivos pero los controles preventivos de atentados contra instalaciones
fallaron tales como las barreras de
seguridad física que evidentemente fueron traspasadas y no
fueron contundentes para evitar afectaciones tras la aceleración del vehículo
donde iba el "suizo" (suicida), no obstante se observo también
que no hubieron unidades de reacción y contraataque que hubiesen
reforzado o en su defecto el plan de reacción y contraataque fue nulo y
ante un ataque secundario “de retoque” el caos hubiese sido de mayor magnitud.
Habría que entrar a mirar y eso compete a los organismos de control interno, de contrainteligencia y disciplinarios si de parte de la dirección de la escuela de entonces había un sumario de ordenes permanentes (SOP) en base a las alertas tempranas y lecciones aprendidas y de acuerdo a ello si acaso los servicios de guarnición semanales y diarios en especial los servicios de guarnición y de guardia del día del atentado tenían previsto el irrestricto cumplimiento de ese posible SOP o si ademas de ello se habían tomado además de controles preventivos y detectivos, controles correctivos o reactivos así como medidas para minimizar el riesgo y si acaso en consecuencia a las alertas tempranas y apreciaciones de inteligencia y contrainteligencia se habían tomado medidas para evitar afectaciones como el refuerzo de redes internas y externas de inteligencia y contrainteligencia, de igual modo determinar si habían operaciones de contrasabotaje entre ellas de seguridad de instalaciones, medios y recursos, de contraespionaje para prevenir infiltraciones o penetraciones o si habían operaciones de contrasubversión y por cierto muy importante si el personal de la comunidad educativa y particulares conexos con la escuela tenían sus estudios de seguridad personal actualizados y estaban acreditados en cuanto a credibilidad y confiabilidad que los blindase de infiltraciones o penetraciones.
Ver Videos tras el atentado:
En síntesis el sistema de inteligencia delictiva de la célula elena sabia que tratar de ingresar el vehículo en un evento si bien interno ceremonial interno les concede una ventaja por lo que era factible pudiesen entrar vehículos sin mayores restricciones o medidas para la ceremonia pues daría la oportunidad para que la "guardia estuviera relajada" y concentrada en "adular y lisonjear a los mandos policiales y civiles" controlando el acceso y la seguridad de estos y demás personajes importantes que llegarán a una ceremonia rutinaria y periódica a la vez como son ascensos de los alumnos de modo que allí en el "despelote" donde importaba más el ojo de los oficiales superiores y oficiales generales pues pudiese quedar más fácil entrar aprovechando esa falencia y generar gran impacto al ocasionar una mayor cantidad de muertos, pues claramente el atentado estaba enfocado a causar un gran impacto moral pues si la mortandad hubiese sido mayor de haberse dado sobre todo el personal que se encontraba en ceremonia; la impresión que hubiesen propagado sectores extremistas del partido de gobierno de que "el terrorismo urbano está recobrando bríos porque el expresidente Santos lo permitió" hubiese calado perfectamente con las intenciones del ELN de darse un "shampoo de publicidad armada" porque a los extremos les convenía tras el acto de publicidad armada que se empezara a hablar de una inexistente guerra "del campo a la ciudad".
Evidentemente los elenos alcanzaron a darse cierto shampoo pero las consecuencias fueron el repudio internacional incluso de países que en los vericuetos de la política colombiana se consideran patrocinadores del terrorismo, como también la ruptura total de la mesa de diálogos de La habana; ocasionando incluso una tormenta política que conllevo a la ruptura de los diálogos y al limbo diplomático entre Cuba y Colombia pues el primer país ante el pedido de extradición de los cabecillas elenos argumento que el regreso de la comandancia elena estaba regido por unas garantías de acuerdo con el derecho internacional en cuanto a negociaciones de paz y no por la efusividad y el populismo mediático y judicial del momento tras el atentado.
Según el ELN que evidenció con la reacción
ante este hecho una desincronización en su unidad de mando y control porque
mientras en Cuba su cúpula hablaba de paz y negó inicialmente el atentado sus
subordinados en Colombia se lo atribuyeron; este atentado legalmente no era valido de acuerdo
al DIH (derecho internacional humanitario) y a la lógica de las reglas de la guerra, si se mira desde la lógica de la guerra de
los grupos irregulares que no tienen mayor interés en el respeto a normas
internacionales pues para ellos y sus organizaciones fachada de apoyo politico y de masas será válido pero si se mira desde la lógica del
DIH fue un ataque terrorista (teniendo claro que el terrorismo es un método y
no una ideología) y fue un ataque terrorista pues el objetivo de sabotaje no fue una instalación funcional al esfuerzo
hostil de un actor armado estatal como lo es la policia sino se dio fue el
ataque a una escuela de formación conformada si bien por uniformados pero en
calidad estudiantes de policía que a la luz del DIH no son combatientes razón por
la que el marco que los cubre son los DDHH (derechos humanos) que los enmarca como personas
protegidas al ser “no combatientes”, ante lo cual el principio de distinción queda
en entredicho así como la infracción al DICA (derecho internacional de los conflictos armados) que regula los medios y tácticas de
guerra porque en este caso un carro bomba es un arma no convencional y el
ataque menos aun con un carro bomba no lo cubre el principio de necesidad militar puesto que las escuelas de
formación no son objetivo militar para fuerza regular e irregular alguna, es así que este ataque además de ser funcional a los intereses de aquellos
que desde la legalidad presionan el retorno de la guerra pues se presta con
todo el peso jurídico para denuncias internacionales.
El exacerbamiento de muertes y su
aprovechamiento descarado por parte de sectores extremistas no se hizo esperar
porque aquellos enemigos a las salidas negociadas argumentaban que el ELN
estaba recobrando bríos y que eso era culpa del gobierno Santos, y a su vez el
ELN y las voces en la vida civil afines a su plataforma y praxis político-militar
argumentaban como si fuese un chantaje que ahora más que nunca se debía buscar una “salida política” para evitar mas atentados como este.
Recientemente en el claustro académico y bajo la víspera conmemorativa de este
suceso se dio la cumbre antiterrorismo La III Conferencia Ministerial Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo , un evento sin duda político que no debió
celebrarse en la ECSAN puesto que coloca a la institución policial en una incómoda
escena dado el viraje geopolítico y hemisférico que conllevo en su ejecución una
carga dialéctica que mas allá de hacer una “cumbre contra el terrorismo” se volvió
la laguna agitada por el discurso intervencionista sobre el lío político de
Venezuela que solo le compete a ellos resolver y por la polémica de acusaciones y trinos en redes sociales entre el
autoproclamado presidente interino de Venezuela Juan Guaidó y figuras de la política colombiana situaciones que son un
irrespeto al dolor de las familias de los fallecidos en el atentado pues la cumbre antiterrorismo celebra preciso en un sitio vulnerado por atentados terroristas denota una utilización
bajo el ardid de un homenaje a esas almas como cortina telonera de un espacio político
que desdibuja la naturaleza de la intuición policial que se debe a la constitución
y al pueblo y no como anfitriona o guardia de honor de las polémicas mezquinas de los políticos como lo fue en aquellas épocas de la violencia partidista liberal-conservadora en que la policía era dependiente del ministerio de gobierno y estaba a merced de gobernantes liberales o conservadores como instrumento de violencia política situación que terminó en el mandato presidencial del Teniente General Gustavo Rojas Pinilla quien la recompuso inicialmente como cuarto componente de las fuerzas militares y más adelante si bien no abandonó su dependencia del ministerio de defensa paso a ser el cuarto componente de las fuerzas armadas pero independiente de las fuerzas militares dada su razón de naturaleza civil. A pesar del mancillamiento politiquero de la memoria de los cadetes fallecidos y ascendidos póstumamente como subtenientes de policía y de la manipulación del dolor de sus familias se sabe que las instituciones castrenses están por encima del debate y polémica politiquera y en medio de esa dimensión institucional queda por decir: Honor y Gloria a los caídos y eterno descanso a sus almas.





























